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jueves, 7 de agosto de 2014

“SABER RECONOCER LAS EMOCIONES DE LA ORACION”



Si uno se fija únicamente en lo que Jesús es para uno, no habrá duda que nuestro espíritu sabrá hacer y reconocer que sin la ayuda de la oración y de una humildad profunda, solo con mirar al Sagrario, veremos que Jesús nos transformará.
Como decía el Beato Manuel González de Jesús: Si la con que me miras, como esperando verme salir por ello (la puerta del Sagrario) para hablar y andar contigo, de esa manera, al sentir esa emoción en nosotros mismos, nos tenía que llenar de empuje y valentía, para pregonar: Dios nos ama, está a nuestro lado en cada instante y siempre.
Por eso decía también San Pedro: ¿A quién vamos a ir?, Tú tienes palabras de vida eterna. Porque estando contigo, que toseríamos si mirásemos atrás.
¡Es tan importante humillarse delante de Él..!, es decir, en oración a solas con Jesús, estemos atentos, en silencio y recogimiento. Jesús nos mostrará la verdad, pero todo se tiene que ver con Fe y humildad, somos hermanos, eso no tiene que acobardarnos, Jesús está ahí, todo lo demás se nos dará por añadidura.
Forma para hacerlo: Lo que está a tu alcance, lo que dependa de Señor nos dice, que somos conscientes de lo que vamos a hacer, tendríamos que preocupamos de los modos que debíamos hacer la oración.
Hay que prepararse para ponernos delante de Ntro. Dios siendo dóciles, sencillos, constantes y veremos como Jesús nos cogerá de la mano y su ayuda será para reconocer aquello que vamos a decirle y mucho más la Stma. Virgen que es nuestra Madre viene con nosotros. De este modo confiaremos cada vez más en la Oración, veremos que todo será más fácil y que sin Jesús, nuestra oración jamás será fructífera.
Delante de la Oración.
¿Qué fue lo que más nos llama la atención?. Si vamos con el pensamiento puesto en lo que vamos hacer, tenemos que ver que estamos en la presencia de de un Dios bueno, paciente, que olvida lo que hay feo en nuestro vivir, de seguro se quitará todo temor. Si es lo contrario, volveremos a hacer el payaso, ¿por qué?, por falta de fe, amor y buena voluntad.
El resultado de la Oración.
¿Qué sentimientos hemos experimentado? Si el pensamiento mira para atrás, haciendo lo que tú no apruebas, vemos que sin humildad la valentía retrocederá y la fortaleza no tendrá fuerza. No miremos atrás, que solo tu amor, Señor, nos ayudará. Sonreirás y tus brazos se posaran en nosotros, porque siempre serás nuestro apoyo
MARIA ALBACETE 
Adoradora de la Sección de Torreperogil

domingo, 7 de julio de 2013

CINCO IDEAS EXTRAIDAS DE LAS CONVIVENCIAS DIOCESANAS, celebradas del l al 3 de marzo de 2013.



1. ¿Cómo vivir la Eucaristía?


Difícil pregunta, pues si, no hay que conformarse con decir soy humano, sólo se puede decir, Señor, no me dejes de tus manos, o mejor, no me sueltes de tus manos, que si estamos bien agarrados a ellas, cuanto más amemos la Eucaristía más a gusto estaremos con Él, porque si no, nos perderíamos.


Tú Señor, te hiciste hombre por nuestro amor, te hiciste niño humilde, pobre. Lo que más nos emociona fueron [as penalidades, olvidos, tentaciones que tuviste en el desierto, y no sucumbiste. Nos amabas tanto que nos trasmitías tu misma fuerza, para que de ese modo fuésemos tú mismo.

Y por último, te hiciste pan, te quedaste con nosotros siempre en la Eucaristía. ¿Cómo no se va a vivir junto contigo en el altar de tu amor? Pero siempre con tu gracia, sien ella desmayaríamos.


2. ¿Cómo hacernos que se viva?


Señor, no tenemos que lamentamos y especialmente acobardados, eso nunca. Si estamos atentos a tus llamadas e inspiraciones, viviremos bien tu presencia, que a cada momento sentimos en nuestra alma, y entonces seriamos ejemplo vivo de tu vida Señor. Para el hermano necesitado seríamos almas eucarísticas y el pan vivo de tu presencia.


3. ¿Cómo la ponemos en práctica?


Sin ti Señor, no podemos hacer nada, porque tú Señor, eres nuestra fortaleza. Desfallecemos, somos tercos y cobardes, pero también sabemos que tu amor y paciencia son tan grandes que te haces dueño de nuestras miserias, las haces tuyas, Dios nuestro; las ves con bondad y amor, por eso nos da prontitud y nuestra fortaleza se aviva y con tu gracia siempre seguiremos siendo cristianos de verdad, ejemplos vivos de almas Eucarísticas, ayudaremos con gran amor y Fe viva de tu presencia en nuestras almas. De ese modo podremos dar al hermano el pan de vida y de tu amor.


4. - ¿Vivimos la Eucaristía junto a María?


Si una madre falta en una casa parece que todo se derrumba, pero si esa madre educó bien a sus hijos, ¿se duda que esos hijos se extravíen? De ese modo, María es nuestra segunda Madre aquí en la tierra, y al mismo tiempo la primera, porque es Madre de la Santa Iglesia.


Si la Eucaristía la amamos de verdad, no cabe duda, con María daremos mucho fruto y muy abundante. Todo con [a gracia de Dios.


5. ¿Somos ejemplo para la juventud?


Como se dijo en los demás puntos, Jesús siempre está a nuestro lado. En el Sagrario está oculto, nos espera, tiene mucha paciencia, ve también nuestras miserias, pero si somos conscientes de nuestro vivir de cristianos, tengamos por seguro que nuestras vidas, con la gracia de Dios y de María, serán almas Eucarísticas, así la juventud vera en nosotros el Fruto necesario para vivir.



MARIA ALBACETE
Adoradora Nocturna de Torreperogil

Dichas reflexiones han sido publicadas en el Boletín Eucarístico Diocesano nº 1041.